Libros I: Lo que está mal en el mundo. G. K. Chesterton

Enviado por Esteban Falcionelli en Mar, 20/02/2007 - 8:21pm
El placer de la batalla llega tras el primer miedo a la muerte, el placer de leer a Virgilio aparece tras haberlo estudiado; el regocijo del bañista en el mar surge tras el choque helado del agua; y el éxito del matrimonio llega tras el fracaso de la luna de miel. Todos los votos, leyes y contratos humanos son otras tantas maneras de sobrevivir con éxito a ese punto de inflexión, ese instante de rendición potencial.

 

En todo lo que hay en la tierra que merece la pena hacerse hay una frase en la que nadie lo querría hacer, excepto por necesidad u honor. Es entonces cuando la Institución apoya al hombre y le ayuda a seguir adelante sobre terreno más firme, Sí este sólido hecho de naturaleza humana es suficiente para justificar la sublime dedicación del matrimonio cristiano es otra cuestión, es ampliamente suficiente para justificar el sentimiento humano generalizado del matrimonio como algo fijo, cuya disolución es una falta o, al menos, una ignominia. El elemento esencial no es tanto la duración como la seguridad. […]

 

He conocido a muchos matrimonios felices, pero nunca a uno compatible.

 

El fin del matrimonio es luchar y sobrevivir al instante en que la incompatibilidad se vuelve incuestionable. Pues un hombre y una mujer, como tales, son incompatibles. $73.